La epidural en el parto: todo lo que necesitas saber

Matrona explicando a mujer embarazada la posición en C para la punción epidural en sala de partos

Si estás embarazada y te preguntas si vas a necesitar la epidural, si te sientes presionada en un sentido u otro, este artículo es para ti. No para convencerte de nada, porque esa decisión es completamente tuya. Sino para que la tomes con información real, sin miedos infundados y sin culpa.

La epidural es el método de alivio del dolor más eficaz disponible durante el parto actualmete. En España la solicita más del 80% de las mujeres que paren por vía vaginal. Aun así, sigue siendo uno de los temas que más preguntas genera en las consultas de matrona y en los cursos de preparación al parto.

¿Qué es la epidural y cómo funciona?

La analgesia epidural es una técnica de anestesia locorregional que bloquea la transmisión del dolor desde el útero y el canal del parto hacia el cerebro. Lo hace introduciendo un anestésico local en el espacio epidural, que rodea la médula espinal a la altura de las vértebras lumbares.

A diferencia de la anestesia general, con la epidural estarás consciente y presente. Puedes hablar, escuchar a tu bebé nada más nacer y hacer piel con piel desde el primer momento. El efecto tarda entre 10 y 20 minutos en ser completo y la intensidad se puede graduar: desde una analgesia leve que te permite moverte en la cama, hasta un bloqueo más profundo si la situación clínica lo requiere (por ejemplo para una cesárea urgente).

El anestésico actúa bloqueando los nervios que transmiten la sensación dolorosa de las contracciones uterinas y de la presión pélvica. La sensación de presión (notar que el bebé baja y que tienes ganas de empujar) debe conservarse con las dosis actuales. ¡Y esto es positivo! Porque para que nazca tu bebé, necesital al menos notar la presión para dirigir el pujo al sitio adecuado.

¿Cuándo se pone la epidural?

Aunque la evidencia científica actual (SEGO, 2023) nos dice que no existe un momento mínimo de dilatación para solicitar la epidural, es cierto que, el parto está diseñado para que ocurra en movimiento y con diferentes posturas. Además el dolor intermitente, actua como estímulo endocrino para que se segreguen las hormonas que dirigen el parto. Es por esto que se suele recomendar poner la epidural con en parto activo (al menos 3-4cm de dilatación y contracciones regulares). Aunque es cierto que necesitamos estar en parto activo, hay algunas circunstancias en las que puedes requerir ponerla antes. Háblalo con tú matrona y ella te orientará.

Antes de ponerte la epidural es importante:

  • Que hayas firmado el consentimiento informado.
  • Que el anestesista esté disponible en ese momento.
  • Que no existan contraindicaciones médicas.
  • Que el expulsivo no esté ya muy avanzado (si el bebé está a punto de nacer, puede que no dé tiempo a que haga efecto).

Paso a paso: cómo se administra

Saber qué va a ocurrir te ayuda a transitar ese momento con más calma. Esto es lo que sucede:

  • Posición: te pedirán que te sientes al borde de la cama con los pies colgando o cruzados como un indio. El objetivo es abrir al máximo los espacios entre las vértebras lumbares para facilitar la punción.
  • Desinfección y anestesia local: el anestesista limpia la zona de la espalda y pone una pequeña anestesia local en la piel (con una aguja muy finita), con la que notas como una picadura, un escozor que dura solo unos segundos. Esto se hace para que no notes el pinchazo de la aguja epidural.
  • Inserción del catéter: el anestesista, introduce una aguja hueca hasta el espacio epidural (entre las vertebras lumbares) y, a través de ella, pasa un catéter fino y flexible (como el de la vía veonsa). La aguja se retira; el catéter se queda pegado a tu espalda con un apósito. Por lo que no queda dentro de tu espalda ninguna aguja ni nada peligroso.
  • Primera dosis: se inyecta la dosis inicial de anestésico local. En 10-20 minutos empieza a notarse el alivio.
  • Mantenimiento: el catéter permite administrar dosis adicionales a demanda o mediante infusión continua a lo largo de todo el parto.

¿Duele poner la epidural?

Lo que más molesta es el pequeño pinchazo de la anestesia local previa (escozor intenso muy pocos segundos). La inserción del catéter se nota como presión, no como dolor agudo. También puedes notar un calambre en una de las piernas. Es totalmente norrmal y dura segundos. Lo más difícil suele ser quedarse quieta durante las contracciones mientras te la ponen: intenta respirar despacio y avisar al anestesista cuando llegue una contracción. Te realizará la técnica entre contracciones para que puedas mantener la postura.

Tipos de epidural

Tipo Cómo funciona Ventaja principal
Epidural estándar Infusión continua o dosis a demanda en el espacio epidural. La más habitual y con buen control del dolor.
Raquídea-epidural combinada (CSE) Primera dosis intratecal rápida + catéter epidural para mantenimiento. Inicio de acción en 5 min. Buen control del dolor.
Epidural ambulante Dosis muy bajas: reduce el dolor pero no la movilidad. Puedes caminar y cambiar de posición durante el parto.

La disponibilidad de cada tipo depende del hospital y de los recursos del servicio de anestesia. Pregúntalo en tu primera visita al hospital o en el curso de preparación al parto.

Efectos secundarios y contraindicaciones

Mujer de parto con epidural ambulante caminando por el pasillo del hospital acompañada de su matrona

La epidural es una técnica segura y ampliamente estudiada, pero como cualquier procedimiento médico tiene efectos adversos que merece la pena conocer:

  • Hipotensión (bajada de tensión): el efecto secundario más frecuente. Por eso se monitoriza la presión arterial cada 5-10 minutos tras la primera dosis. Se trata fácilmente con sueroterapia y ajuste de posición. Aunque es pocofrecuente que ocurra, una hipotensión mantenida podría afectar al paso de flujo sanguíneo al bebé.
  • Fiebre materna: algunas mujeres desarrollan febrícula a partir de las 4-5 horas de epidural. El mecanismo exacto no está del todo claro; no implica necesariamente infección.
  • Prurito (picor): más frecuente cuando se usan opioides intratecales (en la técnica CSE).
  • Bloqueo motor: si la dosis es alta, puede ser difícil mover las piernas. Con las epidurales modernas de baja concentración podrás moverte en la cama para cambiar de posición o sentarte, pero no podrás levantarte ni estar de pie.
  • Cefalea pospunción: ocurre en menos del 1% de los casos, cuando la aguja perfora involuntariamente la duramadre. Tiene tratamiento específico y remite en días.
  • Prolongación del expulsivo: la epidural puede alargar el expulsivo. Sin embargo, la evidencia actual —incluyendo la revisión Cochrane de Anim-Somuah et al. (2018)— concluye que no aumenta la tasa de cesáreas (aunque si aumenta la tasa de partos instrumentales).

Contraindicaciones absolutas: trastornos graves de la coagulación, infección en la zona de punción, rechazo informado de la paciente. Contraindicaciones relativas (valoración caso a caso): algunas cardiopatías, escoliosis severa, cirugías previas de columna. 

Epidural, lactancia y piel con piel

Madre que ha tenido epidural haciendo piel con piel con su recién nacido sobre el pecho nada más nacer

Uno de los miedos más frecuentes: «¿afectará la epidural a mi lactancia o al primer encuentro con mi bebé?»

La evidencia disponible indica que la epidural no impide la piel con piel ni el inicio de la lactancia (aunque se sigue investigando sobre ello). Podrás coger a tu bebé nada más nacer si tú y el bebé estáis bien. El catéter en la espalda no te impide abrazar ni amamantar, y la cantidad de anestésico que llega al recién nacido parece ser mínima y sin efectos clínicamente relevantes (aunque se sigue estudiando sobre ello y puede depender de la medicación).

Sí puede haber adaptaciones si el bloqueo motor es intenso (dificultad para cambiar de postura) o si hubo fiebre materna (el bebé puede necesitar valoración pediátrica extra). En esos casos el equipo os acompañará para adaptarlo lo mejor posible.

Lo más importante: incluye tus deseos en el plan de parto. Si quieres piel con piel inmediata y lactancia en la primera hora, escríbelo. .

Los mitos más frecuentes sobre la epidural

Mito: «La epidural me dejará con dolor de espalda crónico»

Falso. Los estudios no han encontrado relación causal entre la epidural y el dolor lumbar crónico (aunque se sigue estudiando sobre ello). Si que es cierto que puede mantenerse durante varios días dolor en la zona de punción. 

Mito: «Si pido la epidural estoy fallando en el parto natural»

Falso. No existe un parto «más natural» que otro. Usar el dolor como herramienta o pedir alivio son decisiones igualmente válidas. Lo que importa es que tomes tu decisión libremente y con información real. Y tener una buena experiencia el día del nacimiento de tu bebé.

Mito: «La epidural aumenta el riesgo de cesárea»

Falso según la evidencia actual. La revisión Cochrane más reciente sobre analgesia epidural en el parto concluye que no aumenta la tasa de cesáreas pero si de partos instrumentales.

Mito: «Hay un momento límite a partir del cual ya no puedes pedirla»

Falso. No existe un «tren que pierdas». Si estás en dilatación activa y el expulsivo no está muy avanzado, puedes solicitarla. Lo que puede ocurrir es que no dé tiempo a que haga efecto completo antes del nacimiento.

Preguntas frecuentes sobre la epidural

¿Puedo pedir la epidural en cualquier momento del parto?

Sí, siempre que estés en fase activa de dilatación y no haya contraindicaciones. Si llegas al hospital con mucho dolor desde el principio, habla con el equipo para valorarlo juntos., pero la decisión es tuya. Lo que si que es cierto es que si el bebé está a pocos minutos de nacer, es posible que no te de tiempo a que te haga efecto. Si eso ocurre ¡ve a por todas! y dale a tu bebé el nacimiento que necesite.

¿La epidural puede fallar o ser insuficiente?

En un 5-15% de los casos la analgesia es incompleta o asimétrica (más activa en un lado). Si eso ocurre, el anestesista puede reajustar la posición del catéter o administrar una dosis adicional. Comunícalo siempre; no te quedes con dolor pensando que es lo normal. Y recuerda tener más recursos. No es habitual, pero a veces la epidural puede no hacer el efecto esperado. No la tengas como única opción.

¿Cuánto tiempo dura el efecto después del parto?

Una vez que se retira el catéter (habitualmente tras la salida de la placenta), el efecto va desapareciendo en 1-3 horas. Puede quedar cierto entumecimiento en las piernas durante unas horas más, que remite solo sin tratamiento. Será importante que te levantes lo antes posible (siempre con ayuda y supervisión las primeras veces) y que hagas pis por ti misma.

¿Puedo moverme con la epidural?

Depende del tipo de epidural y de la dosis. Con una epidural estándar de concentración baja puedes cambiar de posición en la cama pero no te puedes levantar de la cama. Con la epidural ambulante (si tu hospital la ofrece) puedes incluso caminar con supervisión. Pregunta a tu matrona ,qué está disponible en tu centro.

¿La epidural afecta al bebé?

La cantidad de anestésico que pasa al torrente sanguíneo materno y, de ahí, al bebé es muy pequeña. Los estudios no han encontrado efectos adversos significativos en el recién nacido directamente atribuibles a la epidural (aunque se sigue estudiando sobre ello). El bebé suele nacer alerta y preparado para el primer encuentro contigo.

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